Vale la pena hacer la reflexión especialmente durante este 2013, tiendo en cuenta que en Colombia solo hubo 2 días hábiles, el tiempo de análisis respecto al significado de la Semana Santa debió ser mayor.
Quienes tenemos cierta edad, recordaremos comentarios de nuestros abuelos respecto a ciertos “sucesos especiales” si se realizaba alguna de estas cosas el Viernes Santo, por ejemplo: quien se bañara se convertiría en pez, si se trepaba un árbol podría convertirse en mono, tener relaciones sexuales haría que la pareja quedara “pegada”. Estos y otros mitos eran solo una forma de transmitir la importancia, reverencia y respecto que debemos tener por el gran sacrificio sucedido hace más de dos mil años, por el cual la humanidad sigue existiendo.
Independientemente de la religión que profeses, es indiscutible que la acción realizada por el Divino Señor Jesús el Cristo, es un hecho reconocido como mínimo a nivel planetario, en los diferentes libros sagrados de las diferentes culturas, es posible encontrar su referencia, sin contar que algunos lo ven como un suceso cósmico sin parangón alguno. El mensaje de Misericordia (sin importar los errores que hayas cometido, si te arrepientes y cambias obtendrás el perdón necesario), es solo una muestra de la magnitud de sus enseñanzas y de lo sublime de su labor. Toda su vida, fue una forma clara de mostrar el Amor de Dios, Amor que deberíamos replicar en cada uno de nuestros actos, emociones y pensamientos; no solo por la dicha que ello significa, sino también por la obligación que tenemos de reconocer y agradecer esa majestuosa labor de asumir las culpas de toda la humanidad, “pagando” con su humillación, sufrimiento y dolor.
Volviendo a los mitos, mencionar que definitivamente el objetivo de infundir respeto que buscaban los abuelos no fue logrado, lo que realmente siempre lograron infundir fue miedo, y como el miedo es el peor motivador que existe (cuando se te pasa el miedo se te acaba la motivación), muchas personas con el paso de los años perdieron el miedo y han convertido la SEMANA SANTA en “PARRANDA SANTA”. Cada vez es más común oír hablar a las personas de las “vacaciones de semana santa”, por lo tanto, organizan paseos, viajes, fiestas, en fin, todo tipo de actividades “recreativas” que en la mayoría de los casos, además de dejarles vacíos los bolsillos, les agranda y profundiza ese vacío que vienen sintiendo en su corazón, vacío que es posible llenar sólo si empezamos a desarrollar una alta espiritualidad.
Para ser concretos, la Semana Santa es la mejor época que tenemos para AGRADECERLE al V.M. Jesús, todo su Amor y Ayuda permanente, porqué desde esa época El ha estado y estará atento a ayudarnos en ese proceso de transformación de errores en aciertos y de defectos en virtudes, ese proceso que nos permitirá eliminar el sufrimiento personal y lo que es mejor, a aliviar el sufrimiento de otros.
Ojalá que durante estos días le hayas dedicado tiempo a la reflexión, a la oración y si sabes como a la meditación, encontrando que la mejor manera de “agradecer es hacer” y como resultado, estés haciendo desde ya cambios en tu vida, que te permitan ser una persona humilde, amorosa, comprensiva y activa. Sino hiciste alguna de estas cosas que acabo de mencionar, te invito a que por lo menos te cuestiones respecto al interrogante inicial y averigües por tus propios medios cuál es el significado de la Semana Santa, por qué unos años se celebra en abril y otros en marzo, que significado tiene la cruz, realmente que hubiese pasado si el Divino Señor Jesús no se sacrifica por nosotros? Investiga y si lo haces bien, con seguridad tu próxima Semana Santa será diferente.
D.O.B.






